
Al final y como sucedió con la diva del disco 70’s Donna Summer la semana pasada, Robin Gibb sucumbió ayer al cáncer, primero de colon y luego de hígado, que padecía desde hacía tiempo. A mediados de abril cayó en coma después de diagnosticásele una neumonía y todo hacía presagiar un inminente desenlace, pero se despertó y consiguió asombrarnos a todos por su vitalidad. El miembro de los Bee Gees, el trío de hermanos ingleses criados en Australia que se mantuvo en las listas de éxitos durante cuatro décadas, tenía 62 años y no pudo ver el estreno de su último trabajo, The Titanic Requiem. Como homenaje a su carrera repasamos cinco canciones emblemáticas.



Tras la edición especial 30 aniversario de la película Saturday Night Fever, en cuya banda sonora Bee Gees incluyeron seis canciones, ahora sale al mercado Greatest, el recopilatorio definitivo de esa época, los setenta, en la que el trío mandaba en la música disco.