Conocí a Hidrogenesse cuando salió el recopilatorio Lujo y miseria en 1998, donde el dúo había incluido las seminales versiones de dos auténticos hits como Hidroboy y Vuelve conmigo a Italia, dos de los temas que hicieron ayer en el concierto que ofrecieron en Gijón. Y no fue hasta el año pasado, cuando entré a formar parte del equipo de Hipersónica, cuando volví a prestarles atención.
Y la verdad es que en ese tiempo me perdí a un grupo divertidísimo que en directo lo es aún más, aunque en su cita del ciclo Intersecciones no estuvieran prendados, todo hay que decirlo, ni excesivamente simpáticos. Pero a pesar de todo, el concierto de Genís Segarra (teclados, bases, guitarra y voz) y Carlos Ballesteros (voz y teclados) me pareció estupendo y el repertorio tuvo momentos memorables como ese Eres tan técnico/a, de su disco Eres PC eres Mac, una versión de Technical (you’re so), de The Magnetics Fields, o El poder de mis tejanos, con Genís a la guitarra tormenta.
Fue poco más de una hora de recital pero este dúo de art-rock electrónico o de glam-drone rock electrónico, como ellos mismos se definen, reinventaron su cancionero, en el que nos desarmó Soy un saco vacío, una balada de Carlos Ballesteros, y no nos importó que éste desafinara en Los perezosos, con la mitad de Astrud al vocoder, Estamos aquí, versión de Feria (el 75% de Les Biscuits Salés), y en el psicodrama No hay nada más triste que lo tuyo.




