
A una gran diva del soul como Bettye LaVette se le debería escuchar en un teatro, no en una plaza con muchísima gente, olor a chipirón a la plancha de los restaurantes próximos, botellón sidrero y un murmullo a veces molesto. Dicho esto en Gijón tuvimos la suerte de poder asistir el miércoles a un recital de esos que pasado el tiempo uno recuerda con mucho cariño.
Presentaba su último disco, ese excepcional The Scene Of The Crime (Anti, 2007), un trabajo nominado en los Grammy que grabó con la banda sureña Drive-By Truckers, comandada por Patterson Hood, que ya tuvimos la oportunidad de ver en la ciudad con su anterior trabajo.
A esa nominación aludió durante su concierto, comentando más o menos que llevaba cuarenta y siete años en el showbusiness y por fin se han dado cuenta de que existe. La verdad es que Bettye ya avisó con I’ve Got My Own Hell To Raise (Anti, 2005) y A Woman Like Me (Blues Express, 2003), un disco de blues clásico que fue su reencuentro con la crítica.
