
Bob Marley es el icono más reconocible del reggae. Siempre que pensamos en este estilo, su nombre es el primero que nos viene a la cabeza. Su música traspasó las fronteras y se extendió por todo el globo, dando a conocer el duro estilo de vida de Jamaica y las motivaciones espirituales de la filosofía rastafari. Sus canciones hablaban de revolución, de fe, de resistencia, un mensaje que puso a sus pies a oyentes de todos los rincones.
Marley nació en la regió rural de St. Ann’s Parish en 1945. A los 14 años se trasladó a Kingston para emprender su carrera musical. Allí no tardaría en juntarse con otros jóvenes para formar The Teenagers, que más tarde serían conocidos como The Wailers. Para más información sobre esta etapa, podéis leer el post que dedicamos a Peter Tosh hace unos días.
Juntos grabaron varios singles que empezaron a forjar su leyenda. Pero ya sería a principios de los 70 cuando Bob, tras la marcha de Tosh y Bunny Livingston para seguir sus carreras en solitario, empezara a explotar todo su genio. Por aquella época salió a la luz el disco Catch a Fire, que incluía himnos inmortales como ‘I Shot the Sheriff’. Fue el primer álbum de los Wailers que se editó fuera de Jamaica.

Jamaica. Para muchos, un destino paradisiaco al que acudir, cámara en mano, para disfrutar de sus playas y sus hermosos paisajes. Para otros, una especie de Meca musical en la que nació un estilo cada vez más internacional, el reggae. Es uno de esos lugares que están en boca de todos, aunque poca gente pueda decir que lo conoce realmente.
Sí, sé lo que estáis pensando. Pero centrémonos. Según parece, Amy Winehouse podría estar ultimando los detalles para viajar una temporada a Jamaica y prepararse para grabar el que será su tercer disco.