
No termino de cogerle el punto a Mika. Quizá parte de la culpa de esto la tenga lo mucho que saturan las emisoras de radio con sus canciones cada vez que lanza un single y que termina convertido en un himno repetitivo y monótono donde se ha perdido todo lo que lo colocó en ese lugar en un principio. Y es que pocas canciones pueden soportar el abuso al que son sometidas sin que se vean afectadas.
The Boy Who Knew Too Much no es un pésimo ejercicio, y desde luego tiene la dignidad necesaria – sólo la necesaria – para un segundo trabajo que permita continuar el exitazo de Life In Cartoon Motion. Pero no puedo evitar que me aburra. La voz que un día me resultó impresionante hoy me cansa con ese abuso constante del falsete que da a todas sus canciones un toque de festividad forzada y que resulta poco apropiado en baladas como ‘I See You‘, un tema perfectamente válido al que ese tono elevado le sienta como a un santo un par de pistolas.
