El caso de Satriani contra Coldplay concluye
El caso de Satriani contra Coldplay, que visto así ya podría bien ser una de esas películas majas de la Toho en plan Godzilla contra Mechagodzilla, llega a su fin tras la desestimación de la demanda que el guitarrista neoyorquino interpuso contra la banda londinense en diciembre del año pasado.
El señor calvo que toca bien la guitarra, y que sirva esto de resumen/dramatización de lo acontecido, escuchó un día el tema ‘Viva la Vida’ en su radiodespertador, así de buena mañana y sin avisar, y pensó: “Un momento… eso que suena es clavado a mi tema ‘If I Could Fly’ ¡Maldita sea! Tengo que hacer algo“. Dicho y hecho: acusó a Coldplay de plagio, como quien baja a por churros.






