
Una de las grandes preocupaciones de las madres son las compañías con las que andan sus hijos. Pues en el caso de Ra Ra Riot, ese amigo al que parece que la madre (la crítica, vamos) quiere más que a su propio retoño, puede ser una fuente de frustración, especialmente en la comparación. Porque ese amigo (del trabajo de miembros de ambos grupos salió Discovery, el disco de LP) es uno de los grupos pop en los que tenemos más esperanzas depositadas: Vampire Weekend. Y parece que el magnífico Contra ha eclipsado a este The Orchard.
El disco comienza en una cálida acogida de violín y cello que sostiene y arropa la delicada voz de Wes Miles, con una confesional ‘The Orchard’, y sorprende la introspección tan marcada para abrir un disco que supone la continuación al vibrante, pizpireto (sí, esta palabra también se puede emplear aquí) y jubiloso The Rhumb line.


El disco de Chris Walla, componente de Death Cab For Cutie, es de ésos que definen bien el concepto de mediocridad. De un tiempo a esta parte, el indie medio norteamericano se ha ido acercando a un sonido cada vez más estandarizado, con menos bordes, más redondo… Más cómodo, en definitiva.