Pues ya está de vuelta el Azkena, un año más convertido en cita ineludible de los rockeros. Comienza hoy con su concierto de presenatción, pero lo grande llega a partir de mañana.
No sé por qué, pero cada año parece que baja un poco más el nivel, que se empieza a repetir. ¿Son esas sensaciones reales o será que sólo soy un quisquilloso? Seguramente es lo segundo, porque el festival vitoriano sigue teniendo nombres ineludibles a los que hay que hincarles el diente. Lo bueno que tiene, además, es que es complicado que se solapen grupos que quieres ver, gracias a unos horarios más humanos que los del resto de macrocitas festivaleras.
¿Qué no me perdería yo de lo de este año?

