
Ay, no confiaba nada en MGMT y me tengo que tragar mis predicciones. Me parecían dos gañanes con la suerte de primerizos, ya que ‘Kids‘ y ‘Time To Pretend‘, las dos mejores canciones de su debut, eran sus primeras composiciones. Un álbum, Oracular Spectacular, muy irregular e incapaz de ponerse a al altura de los hits me daba la razón: eran flor de un día. Y llega Congratulations y resulta que vamos a tener mucho más grupo del que parecía.
Ante la encrucijada de buscar nuevos éxitos bailables y pegadizos o morir, MGMT han hecho lo más difícil: un disco de psicodelia ochentera, de locura ácida, que les da todo el pedigrí que les faltaba en su debut y que abofetea a los incrédulos, porque resulta que hay grupo y que encima es muy diferente del de su debut.




