A Jack White se le ve desde hace un tiempo como a un tipo sin ataduras, feliz de todo lo que le rodea y despreocupado a su vez de posibles repercusiones a sus últimos lanzamientos. Cuando se tiene la carrera (y la cartera) cubierta como el joven guitarrista, sólo queda disfrutar y experimentar si se es un tipo curioso que rechaza el estatismo tantos otros abrazan. Entonces se ve a un Jack White amante de los toros y lanzándose a la plaza a torear como si de un Manolete patoso se tratase. Prueba de ello es el videoclip “Conquista”, avanzado por Gallego hace un mes, y en el que mencionaba la futura publicación de un single bajo el pseudónimo de Las Rallas Rayas Blancas; el resultado era desastroso, pero White sigue siendo feliz.
Esta forma de afrontar cualquier reto ahora la ha plasmado en The Raconteurs, proyecto que lidera junto a otros tres amigos suyos –Brendan Benson, Patrick Keeler y Jack Lawrence–, a cual más peculiar. Sin esperar más de dos años tras el éxito de su anterior álbum, Broken Boy Soldier (2006, V2), los cuatro se vuelven a juntar para darle más juego a la fama alcanzada.

