
2004, cinco discos a sus espaldas y casi 12 años en activo. Toda una trayectoria asentada, firme, con algún tropezón más leve, que se viene abajo tras la publicación de su sexto trabajo de estudio, Contra la Ley de la Gravedad, un álbum conflictivo que tiene más historia detrás que delante, hecho que no lo justifica, pero sí que tiene que ser analizado. Prince es uno de los artistas más importantes de la historia, pero su discográfica siempre le ha exprimido de malas maneras.
Los Planetas estaban es una situación muy tensa con BMG Music Spain, no obstante llevaban ya muchos años con ellos y en este mundo nada dura tanto (tras este LP, ficharon por Universal). Entre las anécdotas que todo seguidor de los granadinos recuerda, es ver aparecer a Jota en las sesiones de fotos promocionales con la camiseta de Sinnamon Records, lo cual trajo el rumor de su fichaje por ellos, en el momento donde la discográfica se estaba haciendo con todos los grandes grupos nacionales del indie (La Buena Vida, Chucho…).
Se ha hablado mucho de que Los Planetas no tienen canciones de protesta o sociales, que hasta su último LP, con ‘Reunión en la Cumbre’ estaban en su propio mundo, pero eso no es del todo cierto. Desde el principio hay ciertos dobles juegos que apuntan a esta temática y en este álbum en concreto bien pueden verse varios ejemplos.

