
Llegué casi justo a la Sala Acapulco para ver a Cracker; por ello me perdí a los teleoneros, los valencianos Euro-Trash Girl, que tomaron su nombre de uno de los hits del grupo nortemaricano.
Las opiniones sobre su pase fueron dispares, pero me fio de la de mi compañero de instituto Juan Tomé, que comentó que estuvieron discretos. Éstos no han desperdiciado la ocasión para volver, como hicieron en 2006, a acompañar a unos de sus ídolos.
