La historia del día anterior se repitió más o menos en la jornada del viernes del Crossroad Festival. Era víspera de fiesta y la excusa de que había que trabajar al día siguiente ya no valía, por eso que hubiera unos pocos más asistentes, no muchos más que la noche del jueves, confirman el ridículo que el público asturiano ha hecho no asistiendo a la explanada del parking del estadio Carlos Tartiere.
La jornada comenzo con The Slaptones, la banda de las hermanas Bondeson, que desde Estocolmo volaron a Oviedo para ofrecer la primera sorpresa de la noche. Muy poco conocidas, a pesar de tener dos álbumes en su haber, el trío ya se ha ganado una reputación dentro del circuito rockabilly.
Y en el Crossroad The Slaptones se consagraron como una gran banda que vive no sólo del revival sino que es capaz de pasar por un filtro personal ese rock & roll añejo. La juventud de sus componentes, Sunniva, Greta y Stella, no pareció ser obstáculo para que facturaran un concierto tan soprendente como soberbio que cerraron con la clásica Please don’t touch.

Lo comentábamos todos los medios acreditados en el Crossroad Festival que era de juzgado de guardia que el público asturiano no se hubiera dignado a acudir al parking del estadio Carlos Tartiere para ver a un montón de grandes bandas de talla internacional.
El Crossroad Festival muda su piel. Tras un año en barbecho se traslada de Gijón a Oviedo y su cartel es más ecléctico, variado e interesante. La promotora Rebel Co. International presentó la semana pasada en la Fnac el cartel del festival, que se celebrará del 6 al 8 de septiembre en la explanada del estadio Carlos Tartiere de la capital asturiana.