
Vuelta al estudio, vuelta a la publicación de un álbum y desde la portada vuelta al negro. Nacho Vegas escondía su rostro tras el no color y sólo se iluminaba parte de su melena con una luz con más de una referencia aplicable habitual en su discografía. C. S. Ulla, diseñador habitual de Limbo Starr, ponía de esta manera la guinda a la historia que llevaría al gijonés a superar lo imposible.
La tarea se antojaba complicada. Tras él, un álbum doble perfecto en su ejecución, una obra maestra que todo artista querría tener en su discografía. Cajas de Música Difíciles de Parar (2003, Limbo Starr) apuntaba a ser el máximo nivel de un gran músico pero éste no estaba dispuesto a repetirse y mantener las mismas pautas.
Desaparezca Aquí (2005, Limbo Starr) volvía a mamar de todo lo hecho hasta entonces pero como en anteriores ocasiones Nacho Vegas vuelve a dar un paso más. El folk y el country americano los electrifica, los vuelve más ásperos y el rock domina un disco oscuro, donde, de nuevo, el personaje aparece, sólo que esta vez hay tanta dureza detrás de las vivencias que todo se mezcla.
