The Walkmen publicaron el año pasado Lisbon, un soberbio trabajo en el que se mostraban más acogedores, íntimos y luminosos que nunca, depurando las aristas de trabajos anteriores, en un ejercicio de pulido bastante paralelo al llevado a cabo por sus compañeros The National con su último álbum.
La canción que han escogido ahora como single llama la atención por lo tardío que resulta sacar una balada tan íntima como esta cuando queda tan poco para la primavera (al menos formalmente, que meteorológicamente nunca se sabe), y con un vídeo tan invernal que, por ejemplo, sería mucho más lógico y adecuado, y creo que funcionaría mejor, si se hubiese lanzado antes de Navidades, pudiendo estirar su efecto comercial hasta San Valentín (¿no os parece que pegaría esta sintonía en algún anuncio de colonia masculina?).



