
Como en otros géneros musicales en la música electrónica hay muchos árboles que no dejan ver el horizonte, mucha paja mezclada con el grano y muchísimos subestilos cuya glosa resultaría muy penosa. Obviando los principios del género, vamos a intentar trazar, sin querer que sea un postulado, una ruta sobre la electrónica en la que no todo es techno.
Los pioneros de todo son Kraftwerk, Ralf Hutter y Florian Schneider, que comenzaron a finales de la década de los sesenta a investigar con los sonidos y parieron obras imprescindibles como Autobahn (1974), Trans-Europe Express (1977) o The Man Machine (1978).
Después vendrían Brian Eno, que comenzó siendo teclista de Roxy Music, fue el inventor del ambient: No Pussyfooting (1973), firmado a medias con Robert Fripp, y Music For Airports (1978), y uno de los precedentes de lo que se llamaría ethno techno con My Life In The Bush Of Ghost (1981), compuesto con David Byrne.
