Discos a los que subestimo tanto como estimo
Qué contradicción, ¿no? Pues no: me pasa con algunos discos que cada vez que me los pongo los disfruto como si no hubiera otro igual, pero también que cuando los miro, no me apetece nada, pero nada, escucharlos. Me dan pereza, no me atraen, me miran lastimeros y yo les devuelvo la mirada por encima del hombro. Es muy posible que el equivocado sea yo, lo cual no quita para que ellos también tengan su parte de culpa. Esta es mi verdad, la vuestra me la decís en comentarios.

Versión móvil