Algo tiene que tener la Milonga del marinero y el capitán para que tanto Ariel Rot como Andrés Calamaro sigan acudiendo a ellas en los bises de sus conciertos. Para el público escuchar de nuevo por uno de sus autores éste y otros temas como Buena suerte o Me estás atrapando otra vez supone volver a un pasado del que permanecen las cosas bonitas que sucedieron.
Pero Ariel Rot a sus recién cumplidos cuarenta y siete años, quién lo diría, y tres décadas en la carretera no esconde que su historia musical comenzó en España con Tequila a finales de los setenta y por eso regala algunas noches varias versiones de sus éxitos.
En el abarrotado Nuevo Teatro de La Felguera se quedó sólo a mitad del concierto y por sorpresa tocó Me vuelvo loco, una canción por la que parece que no han pasado los años. Después, ya acompañado de sus músicos recuperó Necesito un trago y Vamos a tocar un rock & roll a la plaza del pueblo, además del 40 millones, de Moris, músico argentino del que Tequila fue banda de acompañamiento en su disco Fiebre de vivir (Zafiro, 1978).
