<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0">

  <channel>
	<title>Hipersónica</title>
	<link>http://www.hipersonica.com</link>
	<description>Blog sobre música actual. Críticas, vídeos, conciertos y las mejores canciones.</description>
	<pubDate>Tue, 11 Sep 2007 01:31:57 GMT</pubDate>
	<generator>http://www.hipersonica.com</generator>

	
    <item>
      <title><![CDATA[Especial Héroes del Silencio: El mar no cesa]]></title>
      <link>http://www.hipersonica.com/2007/09/11-especial-heroes-del-silencio-el-mar-no-cesa</link>
      <guid>http://www.hipersonica.com/2007/09/11-especial-heroes-del-silencio-el-mar-no-cesa</guid>
      <pubDate>Tue, 11 Sep 2007 07:24:12 GMT</pubDate>
      <author>Juan Louzao</author>
      <description><![CDATA[	<p><img alt="Héroes del Silencio" src="http://img.hipersonica.com/2007/04/heroes.jpg" width="450" height="100" class="centro" /></p>

	<p>Me siento mucho más cercano a la música de la que he sido testigo durante mi vida que de la anterior. Por eso, aunque a algunos les resulte incomprensible, algunos incontestables dinosaurios de música me resultan indiferentes, o tengo un nexo de unión mayor con sus últimos discos que con los primeros. Es, por otra parte, bastante difícil calcular la trascendencia que tendrá en el futuro un grupo que acaba nacer, y dichos cálculos no suelen ser acertados. Al menos yo con <strong>Héroes del Silencio</strong> fallé por completo: cuando apareció su primer álbum, <em>El mar no cesa</em> (EMI, 1988), me dio la impresión de que tendrían éxito, pero nunca pensé que fuera a ser para tanto.</p>

	<p><img id="image3557" src="http://img.hipersonica.com/2007/09/elmarnocesa.jpg" class="derecha" alt="El mar no cesa" /></p>

	<p>Digo todo esto porque a mí el lanzamiento del debut del grupo zaragozano formado por <strong>Enrique Bunbury, </strong><strong>Juan Valdivia</strong>, <strong>Joaquín Cardiel</strong> y <strong>Pedro Andreu</strong> me pilló en la pre-adolescencia, algo que marca en un momento en el que uno está inmerso en una intensa búsqueda de nuevos ídolos, y en seguida corrí a una tienda de discos a hacerme con él, pero, ya digo, sin saber realmente lo que se avecinaba. Había escuchado en <strong>Los 40</strong> su canción &#8220;Héroe de leyenda&#8221;, incluida en un EP de igual título aparecido el año anterior y presente también aquí, y los singles &#8220;Flor venenosa&#8221; y &#8220;Mar adentro&#8221; (que probablemente sigue siendo mi canción favorita de todas las suyas) acabaron por convencerme. Aunque por definición no dejaba de ser una banda pop de guitarras al estilo de otras españolas de la época, como <strong>Duncan Dhu</strong> o <strong>La Guardia</strong>, la voz de <strong>Bunbury</strong> les dotaba de una personalidad inusitada que llamaba la atención.</p>

	<p></p><a name="more"></a></p>

	<p><em>El mar no cesa</em> ha quedado para la historia como el disco más limpio en cuanto a producción de todos los de la carrera de <strong>Héroes del Silencio</strong>, y su idiosincrasia se apoya sobre tres pilares fundamentales. En primer lugar, está el mencionado estilo vocal de <strong>Enrique Bunbury</strong>, en gran medida responsable de que se les haya tachado en muchas ocasiones de excesivamente épicos. Lo cierto es que su registro profundo, con tendencia a romper y desgañitarse, hace que frases como <em>&#8220;Siempre buscando una fuente para poder respirar&#8221;</em> o <em>&#8220;No puedo dormir con estas lágrimas goteando encima de mí&#8221;</em> suenen más trascendentales de lo que lo son en sí mismas. Luego están las guitarras, mucho más acústicas de lo que lo serían después, que cobran una importancia mayúscula aquí. Se convierten en un elemento esencialmente melódico que aparece constantemente llevando la segunda voz cantante, a veces sonando demasiado descaradamente similares a otros grupos del momento (el inicio de &#8220;Mar adentro&#8221; fusila sin compasión del de &#8220;Bigmouth Strikes Again&#8221;, de <strong>The Smiths</strong>). Y por último, las melodías en sí, la más pop de sus cuatro discos de estudio, y eje central que se impone sobre los arreglos o la producción, impecables en numerosos momentos: las ya citadas &#8220;Mar adentro&#8221; y &#8220;Flor venenosa&#8221;, pero también &#8220;Fuente Esperanza&#8221;, &#8220;No más lágrimas&#8221;, &#8220;La lluvia gris&#8221;, &#8220;Agosto&#8221;...</p>

	<p>Como álbum, quizá por primigenio, quizá por compacto, sigue siendo mi preferido de <strong>Héroes</strong>. A partir de aquí soy más de canciones puntuales que de discos completos. El giro al rock que darían en <em>Senderos de traición</em> (EMI, 1990) nunca llegó a convencerme del todo. Sin embargo, sigo guardando el vinilo de esta colección de canciones con el agua como leitmotiv de las letras, que juega a veces peligrosamente por el camino del exceso, en un lugar destacado de mis recuerdos.</p>


 ]]></description>
    </item>
	

  </channel>
</rss>
