
Descubrí a Miranda! en 2005, cuando ya contaban con un par de de álbumes en su haber: Es mentira (Pelo, 2002) y Sin restricciones (Pelo, 2004). Enseguida me enganché a su particular visión del pop electrónico, que conseguía que te vinieran a la cabeza referentes tan aparentemente alejados entre sí como Sparks, Ellos o Pimpinela. Mucho hay de histrionismo, exceso y barroquismo en su música, lo cual hace que me haya preguntado en numerosas ocasiones por qué su propuesta nunca me ha llegado a resultar chirriante. No tengo una respuesta clara, pero quizá habría que buscarla en su aparente facilidad para elaborar canciones de esas que entran a la primera, que me sigue dejando pasmado.
Son inmensamente populares en Argentina, su país de origen, donde son adorados y denostados a partes iguales, y está por ver si El disco de tu corazón (Pelo, 2007) les abre definitivamente las puertas del mercado español. Ya estuvieron actuando en directo en nuestro país a finales del año pasado, acompañando en algunos conciertos a Fangoria, que se declaran abiertamente fans suyos y con los que han colaborado en uno de los cortes del disco, además de apreciarse una notoria influencia en algunos otros.
