Ya sabemos que éste es el año de los grandes reencuentros sobre el escenario y en Euskadi, que somos un poco envidiosos, no íbamos a ser menos. Una de nuestras bandas míticas, El Inquilino Comunista regresaba esta noche para desvelar el misterio de si definirles como aquello que pudo haber sido y no fue o si por el contrario una retirada a tiempo es la mayor de las victorias.
Como teloneros otros que cogen hoy sus instrumentos tras varios años de inactividad. Con un batería provisional, los cuatro miembros de John Wayne intentan caldear el ambiente con un pop rock en castellano heredero de Los Rodriguez, sin llegar a conseguirlo del todo. El público aun frío sin atreverse a asaltar las primeras filas durante los 45 minutos de rock adolescente con letras vacías y demasiado inocentes del tipo “tengo un plan me voy a escapar, nada importa porque tengo un plan”. Lo mejor su versión de un tema de Alex Chilton, que por lo menos ésta fue en inglés. Y es que, ¡qué difícil es hacer rock facilón!

