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Curiosa la alianza que surje entre El Lebrijano y Gabriel García Márquez, un cantaor y un escritor unidos por una frase que en 1994 el Premio Nobel de Literatura escribió en un trozo de papel: “Cuando Lebrijano canta se moja el agua”. Sonoras y evocadoras palabras que dan título a este disco en el que el sevillano lleva a territorio flamenco una serie de textos conocidos del colombiano.
Medio siglo de carrera y treinta y cinco álbumes es producción suficiente para que se considere a El Lebrijano un gran maestro del cante y desde su atalaya un renovador de un arte que dice no se puede quedar estancado. En éste disco sus sobrinos Pedro Peña y David Peña, más conocido como Dorantes, se han encargado de la producción, arreglos y dirección musical, logrando un trabajo tan arriesgado como ortodoxo.
No se puede negar que El Lebrijano se haya apartado de la ortodoxia flamenca, pero como renovador desde los tiempos de La palabra de Dios a un gitano o Persecución, en su voz los textos de García Márquez se hacen jondos bien por bulerías por soleá, soleares, seguiriyas, bulerías o romance, destacando especialmente las bulerías de La cándida Eréndira que abren este lujoso compacto editado en digipak, las seguiriyas en las que el de Lebrija se acompaña del piano de Dorantes en El coronel no tiene quien le escriba (¿se acuerdan de Arturo Pavón acompañando a Manolo Caracol?) o las soleares de La luz es como el agua. ¡Todo un lujo, Don Juan!
Sitio oficial | El Lebrijano