Un adelanto que era impepinable (Hacia el huracán, una de las mejores canciones de pop en español del año) nos puso los dientes largos de cara al nuevo disco largo de Tachenko. Lástima que luego el vídeo no nos convenciese demasiado. Pero, en cualquier caso, la semilla estaba plantada. Faltaba refrendarlo con un disco que, parecía, iba a superar a sus anteriores entregas (y, ojo, que la anterior, Las Jugadas imposibles, era notable).
Bueno, pues no lo hacen, pero tampoco hay que alarmarse: Esta vida pide otra (aún no se sabe si es un título optimista o uno pesimista) logra el mismo nivel que Tachenko ya habían conseguido, aunque mejoran ciertos defectos (las letras cada disco van a más) y vuelven a dejar una sensación de que no dan todo lo que prometen.
Para empezar, está claro que Tachenko han perdido cualquier rastro de locura psicodélica que pudiera quedar del recuerdo de El niño gusano. Ahora, ellos son más que nunca una banda de pop hipervitaminado, powerpop en estado puro.

Hacia el huracán es el primer single que Tachenko han elegido para promocionar Esta vida pide otra, su tercer disco largo, de optimista título.