Cuando en una de las cenas de Navidad de este año mi familia discutía en la mesa sobre si era o no una vergüenza que Karmele Marchante nos representara en Eurovisión, lo primero que pensé es que era una broma, lo segundo que si no teníamos nada más importante de qué hablar.
Desde que se abrieron las listas, el lunes a las 12 de la mañana, con las 313 candidaturas españolas para Eurovisión 2010 gran parte del país no ha hablado hoy de otra cosa y es que Pop Star Queen y su ‘Soy un Tsunami‘ están arrasando. En el momento que escribo esto lleva 46.587 votos, cuando el segundo clasificado, la insistente Coral Segovia, 27.174 y el tercero, El Pezón Rojo no llega a los doce mil.
Raro es el medio que no se ha hecho eco de la noticia y nosotros no queremos ser menos, más que nada para saber vuestra opinión sobre todo este tinglado. Yo al menos ahora estoy mucho más tranquilo al descubrir que mi familia es de lo más normal, a ver si al final el raro voy a ser yo.



O eso o el garrafón que ha acompañado todas estas noches navideñas me hace alucinar. Llega uno totalmente desconectado, después de días y días de sofá, abre el navegador para ver qué ha pasado en el mundo y zas, Morrissey canta una que suena tal que así: “me quedé horrorizado al ver que perdimos Eurovision, ¿por qué no me pidieron que yo me presentara?“.