
Tras nueve años en la música, Ratatat parece que llevan 80. O quizá no tantos, pero las tres décadas no se las quita nadie. Cuatro discos a sus espaldas y parecen 10, al estilo de un grupo de progresivo con abueletes en sus filas, atusándose sus largas barbas blancas. Y es que los de Washington se repiten más que el ajo pero entretienen.
Con LP3 (2008, XL Recordings) parecía que ya habían llegado a su máximo nivel, que tras eso dirían: “venga, nos retiramos, que no tenemos más guitarras metaleras que samplear”. La realidad ha sido otra. No sólo no abandonan sino que publican la continuación del anterior trabajo en este LP4 (2010, XL Recordings).
