
Habíamos dejado a R.E.M. en uno de los peores momentos de su carrera: grabando un disco del que no estaban seguros con un productor que no encontró ayuda del grupo y en un entono que ellos consideraban hostil.
Curiosamente, Fables of the Reconstruction tenía que ser un disco sobre el sur de EEUU planteado desde una visión de realismo mágico. El grupo quería que plasmara las leyendas de la zona, el ambiente entre decadente y herido de una zona en la que convivían vestigios de antes de la guerra civil (que los sureños perdieron) con una modernidad sobrevenida.
En cierto modo, Fables es, casi diez años antes, lo mismo que Automatic For The People, sólo que bastante más lúgubre y menos sabio. No es un mal disco, sino uno de ésos que la crítica no entiende en un primer momento pero que van ganando peso con el disco. Hoy parece difícil que de una crisis creativa a R.E.M. pudiese salirle un disco como Fables. Y, de hecho, es absurdo venderlo como el disco malo de su primera parte de la carrera.
