Es una puta verdad que Falete no tiene rival ahora mismo en el mundo de la copla. Aunque su concierto de ayer en Oviedo, con la Plaza de la Catedral casi llena, me supo a tomadura de pelo. Luego explicaré mis razones pero en su reencuentro con el público asturiano vimos al Falete más histriónico, más tonadillero y más folclórico de todas sus visitas a la región.
El sevillano sigue siendo el legitimo heredero de Bambino, de quien cantó ‘Tengo miedo’ y ‘Payaso’, además de bambinizar ‘S.O.S.’, un tema que conocimos en la voz de la genial cantaora y bolerista catalana Mayte Martín. Porque nadie como él ha conseguido cantar y transmitir el sentimiento de esos temas de letras terribles que hablan de pasiones imposibles, de despechos y desamores, de fracasos y derrotas.
Sin embargo en ‘A tu vera’, que enlazó con ‘Ay pena, penita, pena’ no nos hizo olvidar que Lola Flores fue y será por siempre la inmortal intérprete de esas cancione ya atemporales. Lo mismo le pasó con ‘Lo siento mi amor’ y ‘Paloma brava’, dos grandes éxitos de su admirada Rocío Jurado, la Más Grande, a quien no le llegó ni a la rodilla.

Tras un disco como Puta mentira, en el que se apartó de las versiones que tanto éxito le dieron con su debut, Amar duele, el cantante sevillano se ha apretado los machos y ha grabado un nuevo disco en el que revisa éxitos de antaño de la copla.