
Los suecos The Radio Dept consiguieron cogernos a todos por sorpresa con Lesser Matters. Creo que casi nadie esperaba que de la cada día más aburrida escena sueca hubiese alguien que supiese encontrar el punto adecuado para homenajear al dreampop sin caer en el pecado capital de la copia barata. En voz baja, con las guitarras electrificadas, pero tocadas como si hubiera un niño pequeño en la habitación, y con un punto de magia que se tiene o no se tiene, aquel disco de The Radio Dept es una obligación en esta primera década de siglo.
Su ascendencia fue creciendo y, cuando aparecieron en la banda sonora de María Antonieta, se colocaron en la línea de fuego, el camino hacia otro tipo de éxito. Faltaba confirmarlo con otro disco bueno (el tercero, puesto que entre medio queda Pet Grief, menos deslumbrante) y colocarse por méritos propios cerca de las cumbres.
