
La historia de Lafayette Afro Rock Band es muy similar a la de numerosas bandas de Funk en la década de 1970, con algún que otro álbum en su haber publicados bajo sellos de menor o mayor relevancia (sinónimo de ventas y popularidad) y pequeños singles que no fueron más allá del circuito que seguía de cerca este sonido.
En ese momento fueron de un lado a otro buscándose la vida, adaptando los nuevos sonidos del momento y al final, en vista de que con esto no llegaban a ganarse la vida acabaron separándose. Algo que sería normal en el circuito musical si no contáramos con que estas bandas de escaso éxito han servido para numerosos samples en grupos actuales de éxito.
La pegatina que incita a la venta de este recopilatorio, Darkest Light / The Best Of, reeditado por el sello alemán Strut a diez años de su publicación, es la que vincula a Lafayette Afro Rock Band con nombres de la talla de Jay-Z, De La Soul o Public Enemy.






Aquí tenemos por fin el buenísimo disco de Baby Charles, la banda de Brighton que es ya una realidad dentro de la escena funk y soul internacional. Al frente está una prodigiosa cantante, Dionna Charles, y en su debut de título homónimo se trasladan a finales de los sesenta para resacatar la esencia de The J.B’s and The Meters, Dyke and The Blazers, Marva Witney o Eddie Bo.
En su anteriores entregas Soul Mover y Music For The Divine había una gran componente funk pero F.U.N.K., acrónimo de First Underground Nuclear Kitchen, respira ese estilo por los cuatro costados. Glenn Hughes se ha puesto el pantalón acampanado y la camisa de flores y se descuelga como la mejor voz blanca de soul, algo que ya en su día se encargó de pronosticar el gran Stevie Wonder.