
Ramón Rodríguez es un claro ejemplo de buscar la inquietud y de aprovechar cualquier campo que la música da. En Madee y en Ghouls’n’Ghosts lleva a cabo la función de grupo, donde el inglés gana la partida en un pop que cada día mejora. La faceta de cantautor le faltaba a su carrera hasta tal punto que él mismo lo considera como una cuenta que tenía pendiente.
A Propósito de Garfunkel (2008, BCore Disc) salda esa cuenta con nota. Once canciones donde con pocos medios afronta un pop bien producido y construido en los tempos, además de asentado en las letras.
El propio Ramón Rodríguez nos habla que las canciones surgieron de un mal momento y que el cantautor estadounidense que da título al trabajo no es tal, sino una chica que centra toda la atención de las canciones. Malas épocas que dan buenos álbumes como éste, intimista a la par que luminoso en partes, y ahí está su ironía.

