
Renovarse o morir, eso deben de decir los estilistas y los asesores de imagen a Madonna. Hay que cambiar y adaptarse a los tiempos que pasan. Así la vemos con esos espectáculos donde la intentan hacer parecer una jovencita recién salida de clase de gimnasia, todo muy loable por quien esté detrás de este aparato de los sueños, pero es que eso también se intenta pasar a la música, y ahí no sale igual la jugada.
Madonna es una entertainment según la Wikipedia, y no se equivoca en absoluto. Es como la cantante de los años cincuenta y sesenta donde la imagen que ponía llevaba todo el peso de la promoción, y las canciones le daban igual, las firmaban terceros, al igual que la melodía, dejada en las mejores manos por parte de las grandes compañías que ya estaban empezando a entender cómo funcionaba la música de masas.

