
Decíamos ayer que R.E.M. dieron a Warner un disco de éxito nada más llegar al sello. Era para lo que se les había ofrecido un contrato jugoso y no tardaron en refrendar el acierto de la iniciativa. Pero, además, se consolidaron como grupo de rock masivo y como representantes de la izquierda liberal estadounidense.
Pese a que Green no es más político que Document, influyó el hecho de que imprimiesen la letra de World Leader Pretend en el libreto (aunque según como se mire, puede ser más intimista que política) y, desde luego, la intensa gira del año posterior, donde R.E.M. se patearon todo EEUU con una puesta en escena muy visual y con referencias muy claras a Greenpeace y Aministía Internacional.
Y, aún así, no se puede ver a Green como un disco político, sino como un balance entre las preocupaciones íntimas de Michael Stipe y su sensatez política. En sonido, eso sí, es un disco expansivo desde su mismo comienzo.
