
Diamanda Galás cerró el domingo en el Teatro de la Laboral Palabra y Música, V Festival de Spoken Word, que en esta edición ha vuelto a tener dos sedes: Sevilla y Gijón. Tener en Asturias a la artista norteamericana de origen griego era para mí un sueño que pudo por fin cumplirse.
Porque si habéis seguido Hipersónica igual os acordaréis que el último disco de Diamanda Galás, Guilty Guilty Guilty, estuvo entre mis diez discos preferidos de 2008. Que no es para todos los públicos su propuesta quedó claro más que por la asistencia de público por lo transgresor de la misma.
La diva ejerció de ello en su visita a la ciudad. No concedió entrevistas ni se le vio por el teatro antes de la actuación. Llegó, cantó y se fue sin decir ni un hola ni un adiós, tan sólo un tímido saludo antes de sentarse al piano entre luces mortecinas y un humo denso y agobiante.
