
Ya en su día, cuando hicimos la reseña del debut de Health Control, nos sorprendió la intensidad de la propuesta de los madrileños. Incluso con los defectos de una obra primeriza, aquel disco sonaba a promesa, pero al poco, la misma banda decidió volatilizarse. Anunciaron su adiós, aunque en realidad no fue defunción, sino metamorfosis: de la cáscara vacía que quedo de Health Control nacieron Atención Tsunami!, que ahora (re)debutan con El Lejano Oyente.
Por el camino se ha quedado gran parte de la influencia post-rock que aún habitaba las canciones de HC. Repetir aquello es inútil o, como ellos mismos aseguran en los créditos del disco, “no saldría bien: los crescendos épicos se le daban mejor a Healthcontrol, a los que la ola anegó y fregó del mapa”. El grupo se ha vuelto ahora mucho menos rock, pero, a cambio, le ha salido también un poderoso ramalazo ochentero. Eso sí, las canciones serán más directas, pero también aún más intensas, incluso sin tener que recurrir siempre al recurso de la épica instrumental.


Dotados de un sentido del humor tan delirante y fino como desbordante (sus flyers son obras del arte de hacer reír que superan a las de cualquiera), Health Control superan con él la seriedad de su música: la sopa perfecta donde se cuecen los ingredientes del post-rock (facción guitarrera), el post-core, el post-pop, el post-Ok Computer y los post-its.