
La noche del 10 de febrero nos ha traído una alfombra roja llena de personalidades, dúos imposibles, ganadores en estado de shock y actuaciones, premios y más actuaciones. Las quinielas estaban repartidas, pero desde luego mi favorita no se fue, ni mucho menos, con las manos vacías. A pesar de los problemas con el visado, idearon la manera de que la genial Amy Winehouse deslumbrara en los Grammy 2008 y desde luego que lo consiguió.
La inglesa se hizo con seis de los gramófonos a Mejor Artista, Mejor Canción por Rehab, que también se llevó el premio a Mejor Grabación (para los productores e ingenieros), Artista Revelación, Mejor Interpretación Femenina y Mejor Álbum Pop por Back To Black. Ahí es nada. Lo mejor sin duda, su actuación vía satélite, quitando el mal sabor de boca después de los EMA.

Herbie Hancock, uno de los grandes del jazz contemporáneo, grabó Possibilities hace dos años con estrellas del rock y del pop como Sting, Santana, Paul Simon o Annie Lennox, y sorprendió a todos los que seguían su larga carrera como pianista.