Y Hevia repitió un año más en las fiestas de Oviedo. El gaitero maliayés volvió a Oviedo un año después sin nada nuevo bajo el brazo, simplemente las canciones de su último álbum, que según la nota de prensa que envió su discográfica en su día es su trabajo más chill out.
En 2007 no vi a Hevia en la plaza de la Catedral, The Prodigy me tuvieron retenido en el recinto deportivo San Lázaro pero anteanoche pude acercarme a ver cómo es el actual directo del gaitero. En aquella ocasión, hay vídeos en YouTube que lo muestran, traía un teclista pero esta vez lo eché de menos pues así hubiera sido menos evidente el disparo de todas las secuencias pregrabadas que hicieron de colchón al sonido directo de la banda; porque, aunque el público en general no lo apreciara, hubo un montón de música enlatada en este concierto.
Con esta salvedad hay que decir que Hevia cimentó su actuación sobre su último álbum, Obsessión, aunque en vez de salir a defenderlo vestido de negro, como aparece en la portada, lo hizo de blanco inmaculado como si fuera un cantante cubano. Y así fue como el de Villaviciosa, la cuna de la sidra El Gaitero, fue un poco como el flautista de Hamelín, pues poco a poco se le fue acercando más y más público hasta casi llenar la plaza.


Cuatro años después de la salida de su último disco, Étnico ma non troppo, Hevia va a editar su nuevo álbum Obsessión. El 4 de septiembre es la fecha prevista por su discográfica para que esté en todas las tiendas del país.