
A un disco se le pueden pedir muchas cosas. Cada uno busca algo diferente en ellos y también depende del momento en que son escuchados. Para mí Live In New York (2010, Honest Jon’s Records), de Moritz Von Oswald Trio, llega en ese momento perfecto en el que uno necesita algo calmado y con lo que evadirse.
Es un disco para flotar. La primera vez que lo escuché me encantó. Cascos puestos, muy atento a qué sonaba y pensando cómo algo que aparenta ser tan pequeño acaba resultando tan grande, sin miedo al directo. Ahí ya quedé prendado del disco y eso que me acercaba a él con cierto recelo por miedo al cambio de formato.
