
Finalizada la lista metalera, durante la cual mi mente ha estado principalmente puesta en la década pasada, me toca volver a la actualidad por fin. Y no se me ocurre mejor forma de hacerlo que con In Vain, quienes ocuparon el quinto puesto de mi selección con su soberbio debut, y que a principios de este año volvieron con la difícil papeleta de, cuanto menos, cumplir con las expectativas.
Y es que la música nos ha demostrado ya en demasiadas ocasiones que clavar un buen primer álbum debut es difícil, pero conseguir mantener el tipo en el segundo es aún más complicado. La buena noticia para nosotros es que con Mantra, los noruegos han conseguido volver a brillar con mucha intensidad, y lo mejor de todo es que lo han conseguido sin necesidad de repertirse, conservando los pilares maestros de The Latter Rain, pero creciendo en los espacios que quedan entre ellos.
