
Lo digital era el enemigo. La industria no quiso reconocer que ahí también existía el negocio. Y, cuando lo hizo, fue tarde y a regañadientes y, lo que es peor para ellos, sin controlar a los intermediarios (hola, Apple). Y así, año tras año, oíamos sus quejas: “no vendemos nada”. Pero empezaron a vender canciones sueltas y hubo negocio. “Pero seguimos vendiendo menos y menos discos cada año”. Pues nada, game over: la primera mitad de 2011 marca, por primera vez en siete años, un aumento de las ventas de discos. Nada de singles, discos completos físicos y en EEUU.
Sólo es un punto porcentual más que el año pasado (dos millones de discos más) y las cifras estudiadas sólo son para EEUU, pero es así: en estos seis primeros meses, se han vendido un total de 155 millones de discos. Y no sólo eso, sino queFin de la crisis de la música como la conocíamos: las ventas de discos suben por primera vez en siete años (no ya discos, sino en todas sus modalidades) han aumentado un 8,5 por ciento.








