
Si das al play y escuchas de pasada tu iPod de turno, si tienes de fondo la música que suena en tu ordenador o si buscas acabar un álbum para cambiar rápido al siguiente, Cuchillo no es tu disco. Si por el contrario, todo lo anterior no se cumple, echa un ojo aquí, que ‘se ve que hay calidad’ como decía Jota bajo Grupos de Expertos SolyNieve.
Cuchillo es un proyecto que sorprende. Primero por su naturaleza. Está formado por Israel Marco (voz y guitarra) y Daniel Domínguez (percusión) y nadie más. Ellos solos se encargan de componer las once canciones que forman su debut. Sólo hay una mano por detrás de ellos y esa es la omnipresente de Paco Loco (¿cuántas grabaciones hará al año?). En este primer nivel, es sorprendente cómo se valen entre ellos dos solos y enriquecen tanto las melodías, dotándolas de un cuerpo propio de una banda.
El segundo apartado donde sorprende Cuchillo es precisamente en su sonido. Cuando abres el digipack donde se encuentra su debut, uno no sabe muy bien qué se va a encontrar, porque ni la portada (diseñada por Arnau Sala) compuesta por diferentes piezas que juegan con el espacio, ni el nombre del grupo, te condiciona a generarte una idea previa. Así que vas sin ningún prejuicio a priori a la hora de la escucha, algo poco común.
