
Puede parecer redudante el título de este post, porque toda música épica debería ser emocional. Pero no es así: hace ya un tiempo que hay quien le da cancha al subgénero (o más bien, al género transversal) como si de marcar el sexo de los pollos se tratase. Pumuky, en Plus Ultra, renueva la confianza en que esto no ocurra demasiado a menudo, en que no haya espacio para la rutina. Si acaso, que la épica se dedique a caer en otros errores, los que van implícitos en ella. Que para rutinarios ya tenemos bastantes por ahí sueltos.
Hace ya un mes que se presentó el nuevo disco de Jaír y Noé Ramírez, trazando una trayectoria absolutamente coherente con la intensidad de su debut y evolucionando sin que, de momento, se caiga en el exceso porque sí. Pero también sin perder la necesidad de sonar engolado, repensado, emocionado hasta el ahogo y necesitados de pelos de punta.


La entrega anual del recopilatorio de 
Si ayer hablábamos del