
Jeff Beck es uno de mis guitarristas favoritos, digo esto lo primero, porque el concierto que dio esta noche en los Veranos de la Villa en Madrid era el que más esperaba, junto con el de Jerry Lee Lewis, de ahí mi estado de júbilo al escribir la crónica.
Y es que por primera vez veía en directo a uno de los guitarristas que más he escuchado desde que la música se convirtió en una de las partes más importantes de mi vida. Ahí estaba Jeff Beck con The Yardbirds, sustituyendo a otro grande, al señor Eric Clapton, ahí estaba Jeff Beck con su grupo junto a Stewart, Wood y compañía y ahí estaba Jeff Beck versionando el ‘Supertition’ de Stewie Wonder acompañado por Tim Bogert y Carmine Appice en un álbum en directo (Live In Japan, 1974) insuperable.
Pero en este momento la ocasión era diferente. El músico inglés de 65 años llegaba a Madrid para seguir mostrando al respetable que artistas como él hay muy pocos, contados con los dedos de una mano, y que el tópico de que los viejos rockeros nunca mueren no es cierto. Sí mueren, pero reviven con cada álbum mejorando su técnica.
