
Si me dejáis haceros una confesión me encanta que me regalen música pero quienes me quieren siempre me dicen que con tanta música que tengo y mi disparidad de gustos nunca saben si acertarán con la elección. Yo siempre voy dejando pistas pero parece que nada, que este año tampoco me caerán algunos de los vinilos que me apetecería tener en mi colección.
Lo mismo me pasa con los libros que tratan de lo que se viene a llamar música popular. Soy un fanático de ellos pero tampoco he logrado que en los últimos años Papa Noel o los Reyes Magos de Oriente me hayan dejado al lado de la ventana un paquete con alguno o algunos de aquellos por los que había sentido interés.

