
Carried To Dust es el inminente nuevo disco del grupo de Arizona, del que mi compañero Koala ya nos dio las primeras noticias hace unas semanas. Joey Burns y John Convertino lo grabaron en su ciudad natal, Tucson, a las órdenes de Nick Luca (Neko Case, Iron & Wine). A su lado aparece una cohorte interminable de nombres en los que no faltan los habituales Paul Niheaus (steel guitar) y el bajista Volker Zander, además del trompetista y vibrafonista Jacob Valenzuela y el multiinstrumentista Martin Week, todos fijos en la formación desde Feast Of Wire.
Con estos elementos humanos, Calexico han firmado uno de sus mejores discos, bastante mejor que Garden Ruin, un álbum que me dejó un poco frío y en el que el dúo se alejó en cierta medida de los sonidos fronterizos de antaño en favor de un rock alternativo de raíces sureñas.
A Carried To Dust le he dado un montón de escuchas y cada vez me ha gustado más. Ahí están los Calexico que me gustan. Los Calexico en su mejor momento, una vez superada la flojera que les entró tras editar su DVD World Drifts In (Live At The Barbican). Es un disco de americana, si podemos llamarlo así, donde cohabitan country alternativo muy pop por la voz de Joey Burns, tex-mex, post rock y folclore mexicano.
