El cartel de cada año de los Veranos de la Villa se puebla con grandes nombres que han logrado marcar un momento importante en la música y que por tanto, garantizan el lleno completo del recinto y la expectación del público que asiste a los conciertos, pese a que los precios no son nada populares.
Ayer con John Fogerty se superaron con creces los conciertos que anteriormente había visto (tanto el de Kool and the Gang, como el de Paquito D’Rivera y Chano Domínguez). Se añadió un espacio al pie del escenario para una entrada de pie y se petó, tanto que no cabía una persona más ahí. Pero es que las dos partes en que se dividía la grada (platea y grada A) tenían cubiertas hasta el último asiento.
En total unas 1.500 personas parece ser y sobre el escenario un grande: John Fogerty que se llevó a todos los asistentes al bolsillo desde un inicio, tanto con su voz, que a sus 64 años sigue sonando más viva que la de algunos jóvenes músicos de ahora, como con su guitarra, la cual parece ser una extensión de su brazo.

Cuesta creer que una leyenda de la talla de John Fogerty no haya actuado todavía ni una sola vez en nuestro país (¡si hasta los Beatles se pasaron por aquí!), pero eso convierte esta primera cita en mucho más especial e imprescindible para todo buen amante del rock.