
Miguel Ángel Poveda León, más conocido por Miguel Poveda, ayer podía salir de dos maneras al escenario de los Veranos de la Villa 2010. La primera era defendiendo su último álbum, Coplas Del Querer (2009, Universal/Discmedi). Y la segunda era defendiendo un flamenco especial gracias al cual ha recibido todo tipo de reconocimientos de crítica y público.
Los primeros le adoran, ven en el barcelonés crecido en Badalona de descendencia murciana un artista único, de los más importantes que han salido en la última década en el flamenco (salvo los absurdos puristas que al no ser gitano…). Los segundos llenan sus conciertos y con apenas más de 15 años en la escena profesional de manera más activa ya le consideran uno de los más grandes. La prueba de esto último es el lleno absoluto del recinto, congregando alrededor de 2.550 personas que se emocionaron con Poveda.
