
Desde hace 30 años, cada vez que una ciudad es elegida como sede de los Juegos Olímpicos, debe pasar por un trámite aún más doloroso que el de adecentar sus calles o el de que las obras lleguen a tiempo (¿cuántas veces hemos leído el titular de “El estadio olímpico no estará listo para los Juegos”?). De hecho, la tradición obliga, más o menos desde Montreal 76, a que cada sede tenga una canción que sirva para recordarla.
Esto, que debería ser sólo una anécdota, se convierte en todo un quebradero de cabeza para los organizadores. ¿A quién encargamos el tema? ¿Quién puede transmitir a la vez el espíritu olímpico y lo maravillosa que es nuestra ciudad y nuestra país?
La respuesta está clara: nadie. Pero se sigue intentando, período olímpico tras período olímpico. Aquí va un top con cinco de las canciones más “inolvidables” (por lo malo) que han dejado los Juegos Olímpicos.

La entrega anual del recopilatorio de
Jabalina edita el próximo 31 de marzo su quinto recopilatorio de la serie Teoría y práctica melódica, esta evz dedicado a los Juegos Olímpicos. Así que mientras el COI hace el ridículo por propugnar con una mano la paz en el mundo (como las misses) y con la otra dar los juegos a países polémicos, el sello español ha esperado al encendido de la llama olímpica para hablar de otras competiciones, las del día a día.