Me reconozco un novato absoluto en la obra del compositor Karlheinz Stockhausen. Y no he sentido ningún tipo de interés en ella hasta que, hace unos días, me pasaron este documental en DVD sobre Helicopter String Quartet, una de sus composiciones más polémicas. Como el propio nombre indica, ésta es una obra pensada para ser tocada por los miembros de un cuarteto de cuerda clásico, pero subidos cada uno de ellos en un helicóptero. Y sí, debe ser interpretada mientras los músicos vuelan.
El concepto, tan osado como megalómano, es de los que te gana por la mano, sobre todo cuando lo ves hecho realidad, puesto en imágenes. De eso se encarga Franck Scheffer, de dar cuenta de cómo se hizo realidad un proyecto en el que la perfomance y la música van de la mano. Que hubiese un mecenas alocado que pudiese hacer realidad la extravagante idea de Stockhausen entra dentro de la categoría “misterios sin resolver”. Pero que, encima, la obra te atrape por completo, casi tanto o más que la idea, es algo para archivar bajo lo milagroso.
