
Yo creía que las grandes estrellas del rock con The Rolling Stones estaban por encima del bien y del mal, que no leían lo que se publicaba sobre ellas y, mucho menos, que se molestaran hasta el punto de perder los papeles cuando lo publicado era poco amable o desfavorable. Se ve que al tito Keith Richards lo de las críticas negativas no le hace ni pizca de gracia.
El guitarrista de los Stones se la tenía jurada a un redactor sueco, de nombre Markus Larsson, que les dedicó unas bonitos párrafos en la crónica que escribió en el tabloide Afrobladets sobre el concierto de éstos en Gotemburgo en 2007. El plumilla le puso a sus Satánicas Majestades una puntuación de 2 sobre 5 y les llamó amateurs, aparte de que Ricards había salido al escenario en estado de embriaguez y por ello no pudo ejecutar bien el riff de ‘Brown Sugar’.





