
No llevamos ni dos días transcurridos de 2010, pero por ahora el año que empezamos apunta buenas maneras en el terreno musical. El 2009 queda atrás con sus luces y sus sombras, pero lo que ahora toca es echar la vista adelante para empezar a analizar los motivos que se nos presentan para disfrutar de los próximos doce meses.
Yo desde luego tengo unas cuantas razones para tener fe en este año, pero he pensado que sería apropiado reducirlas a las diez más imperativas. Como veréis, hay para todos los gustos: temidas reuniones de viejas glorias, nuevos discos de grupos consagrados, mucha música en directo y algún que otro presentimiento, por arriesgar también un poco. Sin más dilación, ahí van mis grandes esperanzas para 2010:
